¿Qué es la enfermedad intestinal isquémica?

¿Qué es la enfermedad intestinal isquémica?

Con la enfermedad del intestino isquémico, que generalmente afecta a personas mayores de 50 años, las arterias que suministran sangre oxigenada al intestino grueso y delgado se estrechan o bloquean. El resultado es que los intestinos no reciben suficiente oxígeno. La enfermedad intestinal isquémica puede ser dolorosa, especialmente después de las comidas y, en última instancia, dañar el intestino. La enfermedad leve del intestino isquémico puede ser difícil de diagnosticar, pero detectarla temprano significa que se puede evitar una situación potencialmente grave, a saber, un daño severo debido a la falta de oxígeno.

Causas

Cualquier obstrucción o estrechamiento de las arterias que llevan sangre a los intestinos puede causar enfermedad intestinal isquémica. Los posibles bloqueos incluyen tumores y coágulos de sangre, mientras que el estrechamiento ocurre a través de un proceso llamado aterosclerosis. La aterosclerosis comienza cuando la pared interna de la arteria se daña. Los posibles culpables incluyen fumar, infección, diabetes y presión arterial alta. La pared arterial intentará repararse a sí misma, pero en el proceso, el colesterol se acumula en la superficie interna de la arteria. A medida que esta "placa" se vuelve más gruesa, la arteria se estrecha y se reduce el flujo sanguíneo. Es en este punto que el síndrome del intestino isquémico entra en escena.

Incidencia y Etapas

El Dr. Robert A. Novelline, profesor de radiología en la Escuela de Medicina de Harvard, informa que la enfermedad del intestino isquémico representa aproximadamente 1 de cada 1,000 ingresos hospitalarios. Además, enumera las tres etapas de la isquemia intestinal aguda y cuán tratable es cada una. Primero es la enteritis / colitis isquémica. Esta etapa incluye la necrosis de la mucosa, lo que significa que la mayoría o todas las células de la mucosa intestinal (la capa de moco que lubrica y protege la pared interior del intestino) han muerto debido a un flujo sanguíneo insuficiente. Este paso es reversible. La segunda etapa, que a veces se cura con tratamiento, incluye la necrosis de las capas submucosa y muscular del intestino. Finalmente, viene la necrosis transmural de la pared intestinal, lo que significa que la pared intestinal se ha visto comprometida cuando un área de tejido muere debido a una repentina falta de sangre. Si se llega a este punto, es necesaria una cirugía inmediata.

Factores de riesgo

Debido a que la tercera etapa de la enfermedad intestinal isquémica aguda es imposible de corregir y las primeras etapas son a menudo difíciles de diagnosticar, es importante tener en cuenta si usted está en riesgo de padecer este trastorno. Si tienes más de 50 años, estás automáticamente en riesgo de contraer la enfermedad. Fumar aumenta ese riesgo. La obesidad y los problemas de salud asociados con ella, como el colesterol alto y la presión arterial alta, aumentan aún más la probabilidad de enfermedad intestinal isquémica. Otros problemas de salud, como latidos cardíacos anormales sostenidos, accidente cerebrovascular, trombosis venosa profunda y ataque cardíaco aumentan aún más sus posibilidades. Finalmente, el shock inducido por una gran pérdida de sangre podría provocar una enfermedad intestinal isquémica. Si tiene más de 50 años y se ha enfrentado a alguno de estos problemas, es importante prestar especial atención a cualquier síntoma de enfermedad intestinal isquémica que experimente.

Síntomas

Al principio, puede pensar que solo tiene dolor de estómago. Presta atención al tipo de dolor que sientes. El dolor abdominal asociado con la enfermedad intestinal isquémica es un dolor de calambres inconsistente que empeora después de comer. El estreñimiento y la diarrea son síntomas de la enfermedad intestinal isquémica, al igual que las heces negras o rojas causadas por la presencia de sangre. Si nota cualquier hemorragia rectal, debe consultar a su médico para que se haga una prueba de enfermedad del intestino isquémico. A medida que la enfermedad empeora, los síntomas se vuelven más obvios. Tanto la frecuencia como la intensidad del dolor abdominal empeora. De manera similar, la cantidad de sangre en las heces generalmente aumenta. Pueden aparecer síntomas adicionales, que incluyen vómitos repetidos, que pueden incluir o no sangre y fiebre. Si aparecen estos síntomas más graves, consulte a su médico de inmediato.

Diagnóstico

La evaluación de su médico generalmente incluirá una evaluación de su historial médico, un examen físico y la prueba de sangre para determinar sus heces. Si se le diagnostica una enfermedad leve del intestino isquémico, lo más probable es que su médico simplemente monitoree su progreso con cuidado, ya que este trastorno algunas veces puede resolverse por sí mismo sin tratamiento. Tomar medidas para controlar el desarrollo de la aterosclerosis, como dejar de fumar, hacer ejercicio, evitar el alcohol y adoptar una dieta saludable (especialmente si tiene sobrepeso) puede frenar el avance de la enfermedad isquémica intestinal. Si su diagnóstico viene en una etapa posterior, se considerarán los tratamientos apropiados, que pueden incluir cirugía.

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