¿Qué es la congestión del pecho?

¿Qué es la congestión del pecho?

La congestión en el pecho es la acumulación de exceso de líquido y moco en los pulmones. Una persona que sufre de congestión en el pecho puede experimentar tos, dolores en el pecho y dificultad para respirar. La congestión severa del pecho es audible y se puede escuchar como un crujido en el pecho. La congestión del pecho puede ser causada por goteo nasal posterior, bronquitis o neumonía. El tratamiento puede requerir medicamentos recetados, medicamentos de venta libre y remedios caseros.

Goteo postnasal

El goteo posnasal es una acumulación de moco en los senos que gotea hacia la parte posterior de la garganta. Si el moco no produce una tos productiva, el moco puede deslizarse hacia los pulmones y causar congestión en el pecho. Tomar un expectorante de venta libre debería aliviar la congestión del pecho al hacer que la mucosidad se adelgace y sea más fácil de expulsar. Debido a que el goteo posnasal a menudo es causado por alergias, tomar medicamentos para la alergia debería prevenir la futura congestión del pecho.

Bronquitis

La bronquitis es una inflamación del revestimiento de los bronquios. La bronquitis es causada por el virus del resfriado o por una infección respiratoria bacteriana. El síntoma principal de la bronquitis es la congestión en el pecho con una tos que produce esputo verde. La bronquitis bacteriana se puede tratar con antibióticos prescritos, y la congestión del pecho debe desaparecer en dos a cinco días. La bronquitis viral no se puede tratar con antibióticos y la congestión del pecho deberá tratarse sintomáticamente.

Neumonía

La neumonía es una inflamación de los pulmones causada por una infección bacteriana, viral o micótica. Los síntomas de la neumonía pueden simular una gripe grave con fiebre, dolores, disminución del apetito y congestión en el pecho. Dolor intenso cuando la tos puede ser una complicación de la neumonía. La neumonía causará una tos que produce esputo y, en casos graves, sangre. Un diagnóstico de neumonía solo puede ser realizado por un médico a través de una radiografía de tórax. Al igual que la bronquitis, la neumonía bacteriana se puede tratar con antibióticos. La neumonía fúngica se debe tratar con medicamentos antifúngicos. Sin embargo, la neumonía viral no se puede tratar con antibióticos y se debe permitir que siga su curso con el tratamiento de los síntomas.

Tratamiento médico de la congestión del pecho

Cuando visite a su médico, se evaluarán sus niveles de oxígeno en la sangre. Si su sangre lleva menos del 95 por ciento de oxígeno, puede ser hospitalizado para recibir tratamiento. Si sus niveles de oxígeno en la sangre son buenos, puede tratarse en casa. El objetivo en el tratamiento de la congestión del pecho, sin importar la causa, es diluir la mucosidad para que pueda expulsarse con facilidad. Hay dos medicamentos principales que pueden ayudar a lograr esto.

Los expectorantes para la tos adelgazan la mucosidad por lo que es más fácil expectorar. Si compra el suyo, asegúrese de comprar un expectorante en lugar de un supresor. Los supresores son para la tos seca sin congestión del pecho.

Su médico puede recetarle un inhalador de albuterol. Albuterol es un dilatador bronquial. Dilatar los tubos bronquiales permitirá que entre más aire a sus pulmones. Esto es especialmente útil para el paciente de neumonía, ya que hará que la respiración sea menos dolorosa.

Tratamiento en el hogar

Si el médico decide que la hospitalización no es necesaria, es posible que le envíen a su casa con algunas recetas y le pidan que regrese si los síntomas empeoran. Hay tres tratamientos caseros que brindan alivio rápidamente.

Hidrata tu cuerpo Beber abundante líquido claro ayudará a diluir la mucosidad y a mantenerte hidratado durante tu enfermedad.

Use un humidificador de niebla fría. Use agua destilada en un humidificador de niebla fría tanto como sea posible. La niebla fría evitará que las vías respiratorias se sequen y mantendrá su moco delgado.

Duerme con tu espalda apoyada. Dormir en una posición algo erguida lo ayudará a tomar oxígeno más fácilmente. Acostarse sobre la espalda hará que la mucosidad se deposite en la parte posterior de los pulmones, donde tendrá menos control muscular.

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