¿Cuáles son las causas del bostezo excesivo después de comer?

¿Cuáles son las causas del bostezo excesivo después de comer?

Bostezar es una ocurrencia natural.

Bostezar es una reacción natural e involuntaria. Para la mayoría de la población, bostezar se asocia con una persona que está cansada o con sueño. El consenso sobre por qué bostezamos parece ser que un bostezo es causado por la falta de oxígeno en el cerebro. Esta falta de oxígeno envía automáticamente un mensaje del cerebro a las otras partes del cuerpo. Este mensaje producirá un bostezo que atrae el aire necesario hacia los pulmones. Al oxigenar la sangre, el cuerpo tendrá más energía.

Postura y niveles de azúcar en la sangre después de comer

La mala postura puede causar bostezos. Cuando una persona está en una posición encorvada, se ejerce presión sobre los pulmones, lo que no les permitirá llenarse de aire mientras respiran. Esto es aún más evidente después de comer. El estómago está lleno, lo que ejercerá presión sobre los pulmones desde el área abdominal. Después de una gran comida, el cuerpo puede relajarse y desplomarse, lo que ejerce presión sobre los pulmones desde las costillas y el área del pecho. Cuando una persona ha comido en exceso, y está muy llena, esto ejerce una mayor presión sobre los pulmones y puede provocar un bostezo excesivo después de comer.

El cansancio o sensación de somnolencia que tenga después de comer una comida completa también afectará su nivel de azúcar en la sangre. Esto también puede causar un bostezo excesivo al crear un desequilibrio químico en el cuerpo. Las sensaciones de guiñada y somnolencia pueden continuar hasta que el cuerpo tenga la oportunidad de nivelar el desequilibrio de azúcar y devolver los niveles de azúcar a la normalidad.

Condiciones médicas que causan bostezos

Sin embargo, existen condiciones que pueden causar la necesidad de bostezar. Si una persona bosteza cuatro veces en un minuto, se considera que es excesiva. Si el bostezo persiste y ocurre en un período anormal de tiempo, deberá buscar atención médica para descartar una afección más grave.

Una condición que puede causar bostezos excesivos después de comer es helicobacter pylori. Esta infección ha estado estrechamente relacionada con trastornos gástricos como cáncer y úlceras. Una vez que el problema ha sido diagnosticado y se ha descubierto que Helicobacter pylori está presente, se administran antibióticos y el bostezo excesivo después de comer debe cesar.

El bostezo es causado por trastornos del sistema nervioso central.

Hay otras condiciones más graves que se cree que causan bostezos excesivos, especialmente después de comer. El bostezo puede ocurrir y estar relacionado con aquellos que sufren de dolores de cabeza por migraña, enfermedad de Parkinson, tumores, enfermedades psiquiátricas y algunas infecciones. La mayoría de estos problemas están directamente relacionados con el sistema nervioso central.

Otros trastornos del sistema nervioso central que pueden causar un bostezo excesivo aparecen en personas que sufren de epilepsia, encefalitis, esclerosis múltiple y parálisis supranuclear. El bostezo también puede estar relacionado con los medicamentos que se toman para estos trastornos. Esas drogas pueden amplificar el bostezo, especialmente después de las comidas.

Bostezar sirve un propósito.

La ciencia no ha descubierto de manera concluyente por qué una persona bosteza. Sin embargo, los expertos están de acuerdo en que bostezar sirve para un propósito sobre cómo funciona el cuerpo. La única forma de diagnosticar qué causaría que una persona bosteza excesivamente después de comer es probar las dolencias específicas para descartar una condición más grave.

Cite Hermanowicz N. Nervios craneales IX (glosofaríngeo) y X (vago). En: Goetz CG, ed. Libro de texto de neurología clínica. 3ª ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007: chap 13.

LeWinter MM. Enfermedades del cerebro En: Libby P, Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, eds. La enfermedad cardíaca de Braunwald: un libro de texto de medicina cardiovascular. 8ª ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007: chap 70.

//www.nlm.nih.gov/medlineplus/ency/article/003096.htm

Compartir:
Dejar Un Comentario