Cómo saber si tiene problemas hepáticos

Cómo saber si tiene problemas hepáticos

Si bien un hígado sano combate las infecciones, limpia la sangre y almacena energía para el cuerpo, a veces puede ser atacado por productos químicos, virus o incluso por el sistema inmunológico que se contrapone. Aunque un hígado saludable puede regenerarse a partir de daños, cuando se le impide hacerlo o no puede hacerlo, debe detectar los signos tempranos y buscar atención médica de inmediato.

Presta atención a los primeros signos de advertencia. Si tiene antecedentes de problemas hepáticos en su familia o está tomando medicamentos que pueden afectar su hígado (medicamentos para la diabetes, medicamentos para el corazón), debe ser especialmente cuidadoso. La Clínica Mayo enumera algunos de los primeros signos como: ojos o piel decolorados, especialmente si tienen un tono de amarillo. Otras señales de advertencia incluyen picazón en la piel sensible que fácilmente se inflama y dolor abdominal e hinchazón. Si experimenta cualquiera de estos síntomas junto con orina de color oscuro constante, pérdida de apetito, náuseas, fatiga crónica o heces pálidas, con sangre o de color alquitranado. Si estos síntomas persisten, debe buscar atención médica de inmediato.

Controle sus síntomas Si tiene daño hepático o problemas hepáticos conocidos, necesita monitorear constantemente sus síntomas para asegurarse de que no estén empeorando. Para las personas con hígados saludables que toman medicamentos que pueden dañar el hígado, es importante prestar atención incluso a los cambios más leves en el cuerpo antes de que ocurra cualquier daño permanente.

Hacerse la prueba. El Instituto Nacional de Salud reconoce tres métodos para analizar el hígado; análisis de sangre, tomografías computarizadas y biopsias de tejido hepático, y recomienda exámenes anuales como mínimo para personas con problemas hepáticos conocidos, diabetes, obesidad u otras afecciones. Su médico puede recomendarle más pruebas de detección si tiene un mayor riesgo de daño hepático, pero esto se basa en sus necesidades individuales.

Buscar opciones de tratamiento Si tiene problemas hepáticos o es susceptible a problemas hepáticos, es importante entender qué opciones de tratamiento existen. El tratamiento se basa en qué tipo de problemas hepáticos se presentan, por lo que para un virus como la hepatitis, el tratamiento sería un medicamento antiviral como el interferón alfa. Otros medicamentos incluyen ribavirina, lamivudina, esteroides y antibióticos, si es necesario.

Otras opciones de tratamiento incluyen la hemocromatosis, que elimina el exceso de hierro de la sangre o la prescripción de suplementos vitamínicos y minerales adicionales para controlar los síntomas que acompañan a los problemas hepáticos.

Si el hígado continúa fallando a pesar de estas medidas, un trasplante de hígado es el último recurso.

Cambia tu dieta El Centro médico de la Universidad de Illinois tiene algunas recomendaciones dietéticas generales para personas con problemas hepáticos. El primer paso es la ingesta limitada de proteínas, porque un hígado dañado tiene problemas para procesar las proteínas, luego debe aumentar los carbohidratos para ayudar a mantener el suministro de energía del cuerpo. El Centro médico de la Universidad de Illinois también recomienda una cantidad reducida o moderada de grasas, líquidos y sodio en la dieta, ya que un hígado dañado tiene problemas para procesar y digerir estas sustancias. Finalmente, si tiene problemas hepáticos, es posible que necesite cantidades adicionales de ciertas vitaminas y minerales según lo recomendado por su médico. Un hígado dañado no puede almacenar ciertas vitaminas y minerales esenciales, por lo que es posible que deba tomar cantidades adicionales para ayudar a su cuerpo a mantenerse saludable.

Consejos

Antes de tomar una sobredosis de vitaminas y suplementos, consulte a su médico para evitar daños irreparables a los órganos.

Se sabe que ciertas hierbas como el cohosh negro y el mahuang causan daño hepático si se toman en grandes cantidades. Antes de tomar cualquier suplemento herbal, consulte a un médico, a un nutricionista o a un dietista para asegurarse de no excederse innecesariamente en su hígado.

Advertencias

Las personas con mayor riesgo de problemas hepáticos son aquellas con antecedentes de problemas hepáticos en la familia, diabéticos, personas que trabajan en torno a sustancias químicas tóxicas, personas que trabajan en laboratorios con sangre, virus, bacterias u otros patógenos, personas que trabajan en salud. entorno de cuidado, personas con obesidad, tatuajes (especialmente de agujas sucias), o aquellos que han recibido transfusiones antes de 1992. Si se incluyen en estas categorías, es necesario hacerse una prueba con regularidad para garantizar la salud del hígado.

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