Cómo probar para coágulos de sangre

Cómo probar para coágulos de sangre

Los coágulos de sangre típicamente comienzan en las piernas, pero también pueden formarse en otras áreas del cuerpo, como los brazos y el corazón. Si estos coágulos se mueven desde su posición original, pueden moverse a través del cuerpo hacia los pulmones. Aunque muchos casos de coágulos de sangre no son fatales, si no son diagnosticados y tratados de manera oportuna, pueden tener graves repercusiones en la salud.

Obtener una Venografía. Esta prueba es un poco compleja e invasiva, pero puede usarse para detectar coágulos y bloqueos causados ​​por coágulos en cualquier punto de los brazos y las piernas. Durante la prueba, se inserta un catéter en una vena, ya sea en el pie o en el tobillo, y luego se inyecta un tinte, lo que hace que el vaso sanguíneo sea más visible antes de tomar la radiografía.

Recibe un ultrasonido. Esta es una prueba no invasiva que es precisa para diagnosticar coágulos de sangre detrás de la rodilla o en el muslo, pero no en áreas debajo de la rodilla. Durante la prueba, se usa un dispositivo llamado transductor para emitir ondas de sonido de alta frecuencia directamente sobre la vena sospechosa de contener el coágulo. Las ondas se reflejan de nuevo en el dispositivo y se traducen en una imagen en movimiento en la pantalla.

Someterse a una resonancia magnética Debido al costo de esta prueba, generalmente se reserva para pacientes con circunstancias especiales, como mujeres embarazadas, o aquellos cuyos riñones pueden no ser capaces de manejar el medio de contraste utilizado en otras pruebas. Durante una resonancia magnética, se usan potentes campos magnéticos y ondas de radio para producir imágenes de áreas específicas del cuerpo, lo que ayuda a detectar coágulos de sangre en esas áreas.

Recibe un análisis de sangre. Se usan para pacientes que han experimentado más de un problema con coágulos de sangre o que tienen antecedentes familiares de ellos. Estas pruebas ayudan a localizar cualquier anomalía genética en la sangre que pueda determinar un problema de coagulación que requiera una terapia de por vida con medicamentos anticoagulantes.

Someterse a un angiograma pulmonar. Por lo general, esta prueba se guarda como último recurso y se usa cuando otras pruebas no detectaron coágulos de sangre. Esto se debe a los altos riesgos asociados con el procedimiento. Es una prueba que ha demostrado ser precisa para detectar coágulos sanguíneos en los pulmones, y se realiza insertando un catéter en una vena grande, generalmente en la ingle, que luego se enrosca en las arterias pulmonares y a través del corazón. Luego se inyecta un tinte en el catéter y se toman radiografías a medida que el tinte pasa a través de las arterias hacia los pulmones.

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