Cómo identificar una quemadura de segundo grado y cómo tratarla

Cómo identificar una quemadura de segundo grado y cómo tratarla

Las quemaduras cutáneas se clasifican en primer, segundo y tercer grado, según su gravedad. De estas clasificaciones, el primer grado es el menos grave, mientras que las quemaduras de tercer grado requieren atención médica inmediata. Las quemaduras de segundo grado son complicadas porque algunas pueden ser menores y pueden tratarse en casa; otros pueden ser más severos y requerirán tratamiento médico. Cuando te quemes, examina de cerca el área quemada para determinar la gravedad, y si es una quemadura, puedes darte un capricho.

Identificar quemaduras de segundo grado

Observe detenidamente la quemadura para ver si la piel se ha formado alrededor de ampollas llenas de líquido claro o tintado de rojo. Las ampollas, incluso si son pequeñas, son indicativas de una quemadura de segundo grado.

Compara el color del área quemada con el color de la piel circundante. Si la quemadura es muy roja con manchas blancas en ella, entonces es una de segundo grado.

Compare la piel quemada con la de la piel circundante para ver si la quemadura está inflamada, que es otro síntoma de una quemadura de segundo grado.

Trate las quemaduras de segundo grado

Coloque el área quemada bajo agua corriente fría durante 10 a 15 minutos, o hasta que ya no sienta dolor en el área. También puede llenar una tina con agua fría y sumergir la quemadura en ella, en lugar de mantener la quemadura bajo un grifo.

Seque la quemadura suavemente con una toalla hasta que el área esté completamente seca.

Envuelva la gasa estéril alrededor del área y asegúrela con cinta médica. No aplique vendajes adhesivos regulares u otros tipos de apósitos para heridas en el área, ya que pueden adherirse a la quemadura y causar dolor cuando se quitan.

Tome la dosis recomendada de un analgésico de venta libre para aliviar el dolor y la inflamación que acompañan a la quemadura.

Consejos

La Clínica Mayo aconseja que busque atención médica si su quemadura de segundo grado es mayor de 3 pulgadas de diámetro o si se encuentra en sus manos, cara, pies, nalgas, ingle o en una articulación importante.

Advertencias

Nunca se ponga hielo en una quemadura, advierte la Clínica Mayo, ya que puede hacer que su cuerpo se vuelva demasiado frío y pueda dañar aún más la piel quemada.

Además, la organización dice que no aplique ungüentos para quemar ni mantequilla a una quemadura de segundo grado, ya que un bálsamo puede causar infección. Además, no rompa las ampollas abiertas, ya que eso las hará más susceptibles a las infecciones.

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