Cómo aumentar el apetito en pacientes con cáncer

Cómo aumentar el apetito en pacientes con cáncer

Alrededor del 80 por ciento de los pacientes con cáncer avanzado experimenta una pérdida de apetito y desnutrición. Debido a los efectos secundarios del tratamiento del cáncer (como vómitos o náuseas), los pacientes a menudo desarrollan una indiferencia hacia los alimentos y tienen dificultades para comer. Sin embargo, es muy importante que los pacientes con cáncer sigan una dieta saludable ya que la pérdida de apetito puede conducir a desnutrición, a una menor efectividad en el tratamiento, a un tiempo de recuperación más prolongado y a una calidad de vida inferior. Afortunadamente, existen múltiples formas de aumentar el apetito en pacientes con cáncer.

Reestructurar la dieta y los hábitos alimenticios. Intente aumentar su apetito haciendo las comidas lo más relajadas posible, comiendo comidas pequeñas frecuentes en lugar de tres comidas grandes, y manteniendo los bocadillos al alcance de la mano en caso de que tenga hambre. Si su médico lo permite, tome un vaso pequeño de vino o cerveza durante una comida para ayudar a aumentar su apetito. Si experimenta pérdida de apetito debido a cambios en su sentido del gusto o del olfato, agregue más aderezos a su comida (adobos y especias), condimente sus verduras con tocino o cebolla, y pruebe alimentos ácidos como la crema de limón que tienen mucho sabor.

Haga una cita con un dietista. Empleados en la mayoría de los principales hospitales, los dietistas pueden ayudar a los pacientes de cáncer a desarrollar una lista de alimentos saludables (y sabrosos) que estimularán el sistema inmunitario y ayudarán a la recuperación. Un dietista también puede ayudarlo a planificar una dieta si tiene necesidades dietéticas especiales (como intolerancia a la lactosa, diabetes, etc.). Hable con su médico sobre hacer una cita con un dietista registrado.

Habla con un terapeuta o consejero. Algunos pacientes con cáncer experimentan una pérdida de apetito debido a la depresión o el exceso de ansiedad. Muchos hospitales brindan servicios de asesoramiento para pacientes con cáncer, así que aproveche esta opción si está disponible para usted. Si su hospital no brinda este servicio, busque un terapeuta a través de su proveedor de seguro médico o solicite una recomendación a su médico. Un consejero puede ayudarlo a superar su depresión o ansiedad, lo que le ayudará a recuperar el apetito.

Tome estimulantes del apetito. Ciertos medicamentos, como el acetato de megestrol, pueden estimular el apetito de un paciente con cáncer. Los resultados pueden variar de paciente a paciente, pero estos medicamentos pueden aumentar el apetito y la ingesta dietética por amplios márgenes. Pídale a su médico una receta para un estimulante del apetito. Sea paciente después de comenzar a tomar el estimulante; Puede tomar entre 4 a 6 semanas antes de que el medicamento comience a funcionar.

Obtenga una receta para cannabinoides. Si su pérdida de apetito proviene de náuseas, solicite a su médico una receta de un cannabinoide (medicamentos derivados de la marihuana). Estos medicamentos ayudan a aliviar las náuseas y pueden ayudar a estimular el apetito, pero no se ha demostrado que sean muy productivos para aumentar de peso.

Tome un agente inmunoestimulante o inmunomodulador. Los agentes inmunoestimulantes e inmunomoduladores son fórmulas líquidas ricas en nutrientes. Proporcionan importantes vitaminas y minerales, como ácidos grasos omega-3 y argenina, que se utilizan para impulsar el sistema inmune y resistir las infecciones. Estos agentes ayudan a los pacientes a aumentar de peso y aliviar la desnutrición. Hable con su médico sobre la obtención de un agente inmunoestimulante o inmunomodulador para aumentar su apetito y su salud.

Consejos

Considere un apoyo nutricional agresivo. En ciertos casos, un paciente con cáncer puede beneficiarse de un soporte nutricional agresivo, como la alimentación por sonda, para aumentar el peso corporal. Un médico puede recomendar esta opción si un paciente desnutrido moderado o grave necesita someterse a una cirugía. El soporte nutricional agresivo puede ser beneficioso en algunos casos, pero perjudicial en otros. Debe considerar esta opción si su médico lo recomienda por una razón específica (como prepararse para una cirugía o quimioterapia).

Compartir:
Dejar Un Comentario